Zidane

Los primeros pasos de Zidane en el Real Madrid estuvieron marcados por una rotación que ha sido una máxima durante su estancia en el banquillo blanco. Sin embargo, hacerlo a mitad de temporada, con un equipo repleto de incógnitas y sin un plan de juego asentado, provocó un gran número de dudas. El nombre que comenzó a cambiar las cosas, y resulta curioso porque en aquel momento representaba un gran elemento de debate entre el aficionado, fue Casemiro. No cabe duda de que Benítez fue un valedor muy importante del brasileño, pero el mediocentro de élite en el que se ha convertido hubiera sido imposible sin Zidane. Digamos que Benítez creyó de forma indiscutible en sus virtudes, pero fue el técnico galo el que logró encauzarlas positivamente en el ecosistema del equipo.Camisetas oficiales, equipaciones completas, botas de fútbol, chandals, sudaderas y chaquetas.
El argumento de que el Real Madrid de Zidane, a pesar de su incontestable éxito continental, no ha dejado una huella a nivel de estilo, es relativamente cierta. Sólo relativamente. Por un lado y quizás represente el argumento más importante, porque puede explicarse a partir de que en los últimos años el cuadro merengue ha tenido a su disposición las plantillas más potentes de su historia. Quizás el efecto Leo Messi agudizó el ingenio a nivel de gestión hasta tal punto que, como quedo claro en el segundo año del galo en el banquillo, el grupo de jugadores que manejaba tenía tal nivel que repartir protagonismo sin rencillas era imposible. Ese es el germen de la versatilidad de Zidane en los planteamientos. Elegir entre Isco y Bale es el mayor ejemplo del abanico de posibilidades que se le presentaba cada tres días, sin olvidar todo lo que había detrás del español y del galés.
Ciertamente, puede decirse que Zidane estuvo obligado a ir cambiando su plan, porque sus alternativas eran de primer nivel, y si quería tenerlas activas en términos de ritmo, debía apostar por una política más versátil de lo que suele ser habitual en un club que está obligado a pelear todos los títulos, que generalmente desarrolla un ‘plan A’ y partir de ahí busca generar su rutina de triunfos. Yendo esto por delante y retomando el tema de Casemiro, hay que volver a ese ‘relativamente’, porque Zidane construyó su éxito en el Real Madrid a partir de su medio campo, y más allá de que hubiera un gran número de variantes, el cuadro blanco sí dejó varios legados. Uno de ellos fue el Casemiro-Kroos-Modric, que le ha permitido dominar en Europa de forma indiscutible durante los últimos tres años.Encuentra zapatillas y botas de fútbol baratas:Magista, Mercurial superfly, Tiempo.
La apuesta por Casemiro como mediocentro, a pesar de que en un principio pareció conservadora, era en realidad extremadamente arriesgada. En el Real Madrid de Marcelo, Modric, Kroos, Benzema y Cristiano Ronaldo -es decir, en un equipo en el que el control de la pelota debía ser una base indiscutible para hacer sostenible el plan de juego-, Casemiro iba a ocupar una posición axial, clave para agilizar las circulaciones, con la consiguiente rémora que ello podría suponer.